miércoles, 1 de agosto de 2007

15.- Adviento


15.- Adviento, Is 45:8

En el Adviento repetimos con frecuencia Isaías 45:8. Lee esta cita y observa cómo la salvación viene del cielo, pero la victoria llega cuando la tierra se abre a ella.


La palabra adventus significa “venida” y los primeros cristianos la usaban para referirse a la última venida del Señor en su gloria. El adviento nos invita a esperar su venida bajo una triple perspectiva: escatológica, litúrgica y espiritual.


  • La venida escatológica se vive las primeras semanas del Adviento, al abrirnos a la última venida del Jesús (parusía), cuando veremos la gloria y la majestuosidad de Dios.

  • La venida litúrgica se celebra la última semana del Adviento, al centrarnos en el nacimiento de Jesús y su encarnación en la historia, misterio que se actualiza en la liturgia de Navidad.

  • La venida espiritual es la venida oculta que se da en el corazón de quien fielmente recibe a Cristo en los sacramentos y en la oración; es el alimento que nos sostiene con esperanza hasta la parusía.

¡Cómo anhelamos la salvación de Jesús! Pídesela orando con esta exclamación propia del Adviento: “Muéstranos, Señor, tu amor y danos tu salvación ( Sal 85:8)

14.- El purgatorio y el plan de Dios


14.- El purgatorio y el plan de Dios, 2Mac 12:43-46




¿Qué pasa con quienes mueren por Dios, pero en pecado? 2Mac 12:43-46 enfrenta esta pregunta y habla de ofrecer sacrificios y oraciones por los difuntos que pecaron, poniendo una base de la doctrina católica del purgatorio, que nace de la conciencia del pecado y la fe en la resurrección de los muertos.


Pecar es optar por algo contrario a Dios. Los pecado leves dañan nuestra relación con él, y los pecados graves la rompen. ¿Qué pasa con quienes mueren con pecados leves? ¿Cómo unirnos plenamente con Dios, si elegimos lo opuesto a él? Necesitamos un proceso de purificación para estar en unión perfecta con Dios. A este proceso lo llamamos purgatorio. Consiste en una gran sed de ser colmados del amor de Dios, para identificarnos con él (ver también 1Cor 3:10-15).


Ayudamos a quienes están en su proceso de purificación con la misa, nuestra oración y ofreciendo por ellos nuestro servicio a los demás, nuestros recursos y lo necesario para ganar indulgencias. Estas ayudas se llaman sufragios. (Ver también 1 Tes 4:13-18)

martes, 31 de julio de 2007

13.- Judith es figura de María, Jdt 15:9-10


13.- Judith es figura de María, Jdt 15:9-10




Judit libero a su pueblo de sus enemigos con la ayuda de Dios. La virgen María colabora con Dios para vencer al mal, por lo que en sus fiestas se leen algunos versículos del libro de Judit: “Que te bendiga el Dios Altísimo entre todas las mujeres de la tierra” (Jdt 13:18).


María es modelo por excelencia de confianza en el Señor; aceptó la mision de Dios y cantó su gratitud por escogerla. Habla a María con las palabras del pueblo de Judit “Tú eres la gloria de Jerusalén, tú el orgullo de Israel, tú el honor de nuestra raza… Has hecho un gran bien a Israel, y Dios se ha complacido en ello. Que el Señor todopoderoso te bendiga por siempre jamás”.